#Descifrado – Tendencias de la migración latinoamericana.

Así como Latinoamérica es conocida por su variada cultura, también lo es por la violencia a la que sus habitantes se enfrentan día a día y la pobreza en la que vive una mayoría de ellos. A raíz de esto, miles de latinoamericanos han decidido migrar a diferentes países de la región y del mundo, en busca de estabilidad económica y mejores condiciones de vida. Entre 1970 y 1980, cuando una gran parte de las naciones latinoamericanas se encontraban en dictaduras o en situaciones de pobreza extrema, miles de latinos vieron como única opción migrar. Desde entonces la tendencia no parece llegar a su fin. En los últimos años dos tendencias migratorias han marcado la región: la crisis migratoria venezolana en Sudamérica y más recientemente, las “caravanas” de migrantes centroamericanos hacia Estados Unidos. 

La crisis migratoria venezolana

            En Sudamérica, el tipo de migración que predomina es la migración interregional, es decir entre los mismos países sudamericanos, teniendo como destino principal los países del Cono Sur, entre estos, Argentina, Chile y Brasil. Estos últimos atraen en su mayoría a los migrantes de los países andinos y Paraguay. Aunque la tendencia en la región sea la migración interregional, la migración internacional sigue ocurriendo sobre todo a Estados Unidos, Canadá y España. De hecho, en 2014 se contaban más de 1 millón de sudamericanos en Estados Unidos. Sin embargo, en los últimos años la migración interregional ha aumentado significativamente, teniendo como factor principal la situación en la que Venezuela está sumergida desde hace ya varios años. 

Migrantes venezolanos caminan a lo largo de una carretera en Cúcuta, Colombia, cerca de la frontera con Venezuela, el 2 de febrero de 2021. AFP /Schneyder MENDOZA

En efecto, en los últimos años miles de venezolanos han huido de la situación socioeconómica de su país: falta de medicamentos, violencia, desempleo, pobreza, entre otros. En la actualidad, el 96,2% de la población venezolana está en la pobreza y la pobreza extrema roza el 80%, datos alarmantes que no hacen más que justificar las migraciones venezolanas. Actualmente hay 6 millones de migrantes y refugiados venezolanos en el mundo, solo en América Latina hay 4.7 millones de los que el 37% se encuentra en Colombia, su vecino fronterizo. La situación de la mayoría de los migrantes y refugiados venezolanos es pésima, situación que se ha visto deteriorada por la pandemia. En efecto, cerca del 40% ha sido desalojado de su hogar durante la pandemia, y un 38% más está en riesgo de perder su hogar en su país de acogida. En los últimos meses, las plazas públicas de Colombia se han visto acaparadas por miles de venezolanos que han perdido sus hogares a causa de la crisis sanitaria ya que, muchos de ellos dependen de trabajos informales para tener ingresos. Colombia ha hecho diversos esfuerzos para normalizar el estatus de los migrantes y refugiados venezolanos que se encuentran en su territorio. A principios de febrero del 2021, el presidente de Colombia, Iván Duque, anunció una protección temporal de 10 años que será otorgada a 1.7 millones de venezolanos residentes en el territorio, de los cuales 1 millón se estiman migrantes ilegales. Este acto ha sido elogiado por diferentes organismos internacionales y la misma ONU ya que esto demuestra la intención del gobierno colombiano de mejorar la situación deplorable en la que se encuentran los migrantes venezolanos. Muchos consideran las migraciones venezolanas no solo como una crisis migratoria sino como una crisis humanitaria. 

La “caravana de migrantes” centroamericanos 

La “caravana de migrantes” es un término utilizado para hacer referencia a un grupo de migrantes, incluidas mujeres, adultos mayores y niños que parten de Centroamérica con el objetivo de llegar a Estados Unidos. A medida que va avanzando la caravana personas de diferentes nacionalidades como mexicana o cubana se unen. La primera caravana de migrantes tuvo lugar en 2018 y estuvo conformada por un grupo de más de 7.000 migrantes saliendo de San Pedro Sula, Honduras. Solo en 2018 tuvieron lugar cuatro caravanas que dejan en evidencia la desesperación de los centroamericanos por conseguir mejores condiciones de vida.  Enero de 2021 fue recibido por una caravana de alrededor 9.000 migrantes, en su mayoría conformada por hondureños, que quedaron en el desamparo total después de los huracanes Eta e Iota. Sin embargo, la caravana de migrantes no logró llegar muy lejos ya que cerca de la frontera entre Guatemala y Honduras, en la ciudad de Chiquimula, la guardia nacional guatemalteca evitó el paso de la caravana rociándoles gas lacrimógeno y haciendo uso de la fuerza. Este hecho dejó  heridos, entre ellos más de 100 menores de edad de los cuales el 80% viajaban solos, además 20 personas salieron positivas en coronavirus y 3.500 personas fueron regresadas a Honduras. 

Soldados y policías guatemaltecos forman una barricada humana para detener a los migrantes hondureños en Chiquimula, Guatemala. (EFE/Esteban Biba)

La situación migratoria centroamericana ha estado durante muchos años en el foco de diferentes organismos y medios internacionales. El Triángulo Norte de Centroamérica conformada por El Salvador, Guatemala y Honduras es la zona vulnerable de la región ya que no solo se enfrentan a los ya importantes problemas de violencia sino también a fenómenos ambientales como sequías y huracanes que siempre tienen un impacto negativo en la población. “Muchas personas del norte de Centroamérica están literalmente corriendo por su vida mientras las pandillas atacan a familias enteras, incluidos niños y niñas, obligándolos a huir”, recalcó Jean Gough, directora regional de UNICEF para América Latina y el Caribe.  En el 2018 el Triángulo Norte representaba el 8% de las solicitudes de asilo en el mundo, la región sólo representa el 0.4% de la población mundial, este dato es revelador sobre la situación crítica de los tres países. 

La situación de los migrantes latinoamericanos

Entre 2010 y 2019 los migrantes de América Latina aumentaron de 30 a 40,5 millones, datos que parecen no ir a la baja o estancarse, y con la situación que el mundo atraviesa actualmente parece ser que las migraciones latinoamericanas no dejarán de aumentar. En los últimos años hemos visto cómo los migrantes se enfrentan a situaciones cada vez más deplorables y peligrosas : la peligrosa ruta que toman, por ejemplo, las caravanas de migrantes centroamericanos atraviesan zonas muy peligrosas en México, donde mujeres han sido violadas y muchos han sido asesinados ; o el trato que reciben cuando llegan a su destino, podemos tomar como ejemplo la política de cero tolerancias que implementó la administración Trump en abril 2018, que según los datos difundidos por las autoridades estadounidenses separó a 2.000 menores de sus familiares entre el 19 de abril y el 31 de mayo de 2018. Aunque el presidente Trump luego pondría fin a estas separaciones, miles de niños siguen en la actualidad sin poder encontrarse con sus familias. En el caso de los venezolanos, muchos enfrentan episodios de xenofobia y racismo, y una gran parte de ellos regresan a Venezuela ya que no encuentran el éxito o las mejores condiciones que pensaban.

 

Los gobiernos tienen en sus manos el futuro de su gente, debiendo implementar políticas que promuevan el desarrollo de la población, como mejores servicios de salud, progresos en la cobertura y calidad del sistema educativo, creación de fuentes de empleo, disminución de la violencia entre otros. Sin embargo, muchos de estos países están sumidos en las garras de la corrupción, la ineficiencia y falta de visión, lo que solo denota, tristemente, que la migración está lejos de terminar. Las caravanas de enero 2021 son las primeras muestras de una desesperación que está cada vez más presente en las familias más pobres de la región.

 

 

 

Ivana Garcia 

USG – Pôle Presse

 

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